El brócoli
ese vegetal que a pocos niños gusta, pero he de decir y vosotros también que en
muchas ocasiones es una cuestión educacional, si nosotros no lo comemos, ellos tampoco
lo querrán y es que le educación alimenticia en un niñ@, pasa obligatoriamente
por reeducarnos a nosotros como padres.
El brócoli es
un vegetal rico en macronutrientes como es la proteína vegetal, hidratos de carbono y con un contenido muy
bajo en grasa, su aporte de fibra es bastante alto y es rico en antioxidantes
lo que nos ayuda a prevenir los daños que producen los radicales libres en
nuestro organismo.
La fibra del
brócoli tiene efecto saciante y favorece la regularidad intestinal, también el
brócoli fortalece nuestro sistema inmunológico y aumenta la resistencia ante
infecciones.
Además el
brócoli, es rico en flavonoides, contribuye a eliminar el colesterol en sangre
y regula los niveles de azúcar en
sangre.
No sé si con
todo esto os he convencido ya y os iréis corriendo al super a comprar toneladas
de brócoli (contención please jajaja), si no os he convencido y seguís pensando
“Buag que asco”, pues nada aquí os dejo esta receta, que os hará cambiar de
opinión desde el momento que la probéis.
Así que manos
a la obra y ¡a cocinar!






