Esta es una tarta de
sabor suave, tacto delicado al paladar y realmente ligera, hecha con coliflor
(no sabe a coliflor, sabe a piña).
Se puede consumir a
cualquier hora del día su aporte calórico es muy bajo, la piña es diurética y
la coliflor es muy baja en hidratos y grasas, además de depurativa.
Esta es una tarta de
esas que puedes comer sin temor a acumular grasas o calorías vacías.
La receta es larga, no por la dificultad, es muy fácil de hacer, solo porque hay varías cosas que os explico para disipar dudas.

